LA VIDA NO SE MIDE POR LAS VECES QUE RESPIRAS, SINO POR AQUELLOS MOMENTOS QUE TE DEJAN SIN ALIENTO.

PIERDE EL MIEDO, DA UN PASO ADELANTE...

viernes, 10 de julio de 2009

VIERNES, 11-07-09 (Summer nights)

Hay noches en las que crees que cualquier cosa es posible. Hay noches en las que crees que TU eres capaz de hacer cualquier cosa. Y lo mejor de todo es que a veces es verdad.

Me paso el año hivernando, como los osos en las montañas, esperando el primer rayo de sol para salir de la oscuridad. Cegada por la luz, hambrienta de no sé qué, sedienta, olisqueando el aire buscando un rastro que seguir.

Toda la vida he sentido esa llamada, la necesidad de seguir mis instintos sin pensar ni en qué dirán ni si está bien o mal pero sólo en contadas ocasiones lo he hecho. Este verano, hoy siento que me corre la sangre por las venas.

Quiero conocer gente, visitar otros lugares, escuchar música hasta que me rebosen los oídos, gritar hasta perder la voz, llorar a solas y reírme a carcajadas con todo aquel que quiera acompañarme.

Quiero hacer una llamada al otro lado del mundo y que el fax de siempre cambie por un "Hello?" que nos deje de piedra, reventadas de la risa y temblando por dentro. Quiero equivocarme para acertar después. Quiero dormir y seguir siendo capaz de soñar despierta, sentir que el cansancio no me abandonará jamás y, aún así, hacer una cosa detrás de otra. Quiero enfadarme y olvidar por qué lo hice.

Quiero odiar todos los lunes y adorar los viernes. Quiero disfrutar el sol y el viento y las nubes y la tormenta, sentir que la lluvia me empapa de la cabeza a los pies. Quiero ver la luna y un millón de estrellas. Quiero imaginar que estás ahí, en algún lugar, esperando... Quiero leer una y otra vez esos libros que para mí son viejos amigos. Quiero hablar y después quedarme callada, disfrutando del ruido o del silencio con la mente en blanco.

Quiero sentirme, tocarme, encontrarme, conocerme, reinventar las partes que están estropeadas, reconciliarme con el pasado y olvidar qué hice mal, perdonar errores, dejar de arrepentirme por los besos que no dí ni las veces que me callé un "te quiero", borrar esos vacíos y cambiarlos por millones de momentos nuevos.

Quiero a la gente de siempre a mi alrededor. Quiero ruido de motores y truenos. Quiero páginas en blanco que llenar con un boli rojo. Quiero un calendario con días marcados y días sin marcar. Quiero a alguien que ría cuando pierde y que cuando gane, sea capaz de llorar. Quiero emociones a mucha velocidad y caminar despacio para apreciar el paisaje. Quiero risas infantiles y besos babosos, manchados de chocolate y mantequilla. Quiero organizar mis viajes y ayudar a viajar a los demás, aunque sea sentados en un sofá y viendo fotos.

Quiero vivir y soñar y amar y desear y despertar cada mañana sintiendo que vale la pena estar aquí.

Mjo

jueves, 25 de junio de 2009

Jueves, 25-06-09 (Goodbye my dear Scully)


No sé muy bien cómo empezar hoy. La verdad es que lo que salga, saldrá muy cursi y de nada sirve que diga que será exacto lo que siento en este momento… así que si alguien lo lee, que me disculpe el exceso de tristeza y empalago, vale?

Hace casi quince años, o quizás un poco más, mi hermana Sonia se presentó en casa con una cosa peluda pequeña y gruñona, de colorines (negra, blanca, marrón oscuro y marrón clarito) escondida debajo de la chaqueta que llevaba puesta. Cuando la abrió, nos encontramos mirando una gatita preciosa, con los ojos todavía medio cerrados, que lloriqueaba mucho pero se agarraba a su camiseta con la toda la fuerza de sus cuatro patitas. Se nos cayó el alma y la baba enseguida, era tan pequeña, tan bonita y parecía tan indefensa… Sonia nos contó que la habían encontrado debajo de un container de basura, la habían cogido con mucho cuidado y después de enamorarse por completo del bichejo, la habían llevado a un veterinario para que asegurarse de que estaba bien y no se la comían los bichos. La doctora les dijo que estaba sana, que era muy pequeña, supongo que la limpió un poquillo, les dio unas cuantas instrucciones y las mandó a casa, a hacer de niñeras.

A los diez minutos de estar en casa, conseguimos despegarla de mi hermana, ponerla en el suelo y alimentarla con un poquillo de pan con leche… Y cinco minutos más tarde, ya nos había robado el corazón!!! Llamé a Noe para que viniera corriendo a verla y tardó nada y menos en llegar, babear y rendirse a la evidencia. Entre todas buscamos un nombre y decidimos que Crivi era perfecto, porque en cuanto cogió un pelín de confianza, corrió a esconderse detrás del sofá a una velocidad increíble para ser tan chica. Cuando conseguimos rescatarla y viendo que necesitaríamos tenerla localizada, buscamos una cinta (con los colores del Barça!) y un cascabel para tener un ruido que nos diera pistas de por dónde andaba… En cuanto notó el peso en el cuello empezó a pelear, a darle con las patitas y a saltar a ver si conseguía quitarselo. Parecía que estaba siendo víctima de un “Expediente X” así que cambiamos de opinión y la llamamos Scully.

Cuando mi padre volvió a casa del trabajo, me imagino, se encontró con cinco mujeres arrodilladas alrededor de una diminuta cosa peluda que lanzaba maullidos agudos y jugaba con cualquier cosa que se le acercara. Puso el grito en el cielo, o casi, y su frase de “No quiero animales en casa!!!” pasará a la historia de esta familia, porque fue ignorado de mala manera. Una vez más, el hombre de la casa perdía la batalla. Aunque nos dio mil argumentos diferentes, se encontró con que estábamos más que dispuestas a salirnos con la nuestra y al final no le quedó más remedio que rendirse. Scully había llegado a casa y lo hizo para quedarse. Supongo que debía de ser sábado, porque recuerdo que aquella noche salí y al volver a casa de madrugada, lo primero que hice fue entrar en la cocina, abrir la caja en la que la habíamos puesto para dormir junto con una manta por si tenía frío, y encontrarme con sus ojazos que me miraban fíjamente, despierta del todo a pesar de la hora. Pensé que empezaría a maullar y entonces sí que la habríamos liado pero no, se quedó sentada mirándome, ronroneando cuando empecé a acariciarla, y después se tumbó a seguir durmiendo. Cerré la caja y me fui a dormir, encantada de tenerla en casa. Era nuestra primera mascota de verdad. Los ratones y los muchísimos “Pichi” de mi infancia no contaban; Scully fue y será siempre la primera.

Con los años se convirtió en un miembro de la familia. Dormía en las zapatillas de invierno de mi padre, a los pies de cualquier cama (y se quejaba si te movías demasiado!), pedía jamón dulce por la noche, que la subieras a beber agua del grifo porque era caprichosa y comodona, te regañaba al volver si la dejábamos sola en casa durante mucho rato, se sentaba en tus rodillas y poco a poco se iba tumbando hasta que tenías que dejar lo que estabas haciendo para cogerla como si fuera un bebé, cuando le apetecía jugar te buscaba allí donde estuvieras para que le tiraras un macarrón o un minimuñeco de peluche o te escondieras detrás de la puerta, siempre hacía sus necesidades en la caja de tierra, si su cacharro de comida se quedaba demasiado vacío empezaba a quejarse hasta que se lo llenabas a rebosar… Scully era dulce, mimosa, cariñosa, a veces muy pesada, juguetona, friolera, lista, orgullosa (cuando se caía del sofá, se iba muy digna de la habitación!), miedica con las tormentas y los ruidos, posesiva, arisca con los extraños pero totalmente confiada con los de casa, preciosa, curiosa hasta la saciedad, caprichosa, independiente aunque necesitara compañía… Cuando me quedaba sola en casa en verano, porque me tocaba trabajar, me hacía mucha compañía y a veces pensaba que los vecinos iban a pensar que estaba loca porque hablaba con ella. Estuve enferma hace años, con un gripazo que me dejó en cama durante dos semanas con fiebres muy altas, y ella durmió a los pies de mi cama todos los días y de vez en cuando se acercaba hasta la almohada, como si controlara que estaba bien. Le pirraban los armarios y a veces se plantaba delante, maullando y dando golpecitos con la pata en la puerta, hasta que le abrías, se metía dentro y allí se quedaba un ratito. Luego, claro, había que abrirle otra vez para que la señorita saliera. Le gustaba pasearse siempre por el filo del peligro y una vez, que andaba muy chulilla por el borde de la bañera, se resbaló y cayó dentro… con la bañera casi llena! Salió casi más deprisa de lo que entró y por el camino dejó todo el piso lleno de agua. No volvió a acercarse a la bañera nunca más… por si acaso! Huía cuando escuchaba la voz de Rubén, que de pequeña le dio algún que otro mal rato. Cuando venía gente a casa, se escondía debajo de una cama o detrás del sofá hasta que se iban; entonces salía muy despacio y recorría el piso entero para asegurarse de que no había nadie más que nosotros. Una vez reconocido “su territorio”, tomaba posesión del sillón o el sofá o la cama o la silla o lo que fuera y volvía a ser la reina de la casa.

Hace años nos dio un susto muy gordo y tuvieron que operarla de urgencias un uno de enero. Daba tanta pena verla con el suero puesto y la barriguita pelada, con un enorme costurón que tuvimos que curarle durante mucho tiempo para evitar infecciones… Nos costó un pastón pero la salvamos por los pelos. Esta vez, sin embargo, no ha habido cura. Hacía días que estaba triste, apagada y eso no era para nada normal. Casi dejó de comer, pedía el jamón dulce como cada noche pero no se lo comía, ni probaba el pienso tampoco. Apenas bebía agua y leche que le ponía mi madre o mi padre varias veces al día. Dejó de tener ganas de jugar y se pasaba los días escondida en las sillas del comedor. Respiraba mal, parecía que a veces se ahogaba. Perdió mucho peso y nos preocupamos de verdad. Hoy la han llevado al veterinario y ya no ha vuelto a casa. La veterinaria les ha dicho a mis padres que tenía tumores en las mamas y en los pulmones y que no valía la pena alargar más lo que estaba sufriendo, así que le han anestesiado primero y después la han sacrificado. Mis padres han estado con ella hasta el último momento y después se la han llevado a casa. Mañana irán a enterrarla a algún sitio que no esté lejos de casa, pero donde no puedan desenterrarla ni los bichos ni los niños ni las máquinas que últimamente remueven tanto la tierra para levantar un edificio tras otro. En el fondo, en lo más hondo, yo sabía que iba a acabar así y que seguramente sería hoy, pero aún así… Ya sé que es una gata, que para algunas personas sólo es un animal aunque haya estado en mi vida durante muchísimos años pero no dejo de llorar. No he podido despedirme de ella, no le he podido decir lo mucho que la quería, cuánta alegría nos trajo, cuánto cariño nos dio y lo mucho que la vamos a echar de menos. Me va a parecer mentira llegar a casa de mis padres y no verla por allí, no escuchar el cascabel, no darle su jamón dulce por la noche, no achucharla… De una persona puedes dar por sentado que, al cabo de un tiempo de relación, podrá llegar a devolverte una parte del cariño que tú des. Parece difícil creer que de un animal puedas esperar lo mismo y sin embargo, con Scully fue así exactamente. Era una gata muy humana, mi gordi! De hecho, alguien dijo una vez que hay muchos animales que son cristianos para compensar la cantidad de cristianos que son animales. No sé si Scully era cristiana o atea, o si creía en algo más que no fuera su manta en invierno, el jamón dulce de cada noche y sus mimos de rigor, pero desde luego a veces parecía más humana que alguno de los energúmenos que se pasean por el mundo. Tengo un vacío enorme en el corazón y sigo llorando. No me siento ridícula, no es un papel ni una pose. Es un sentimiento de verdad. Se ha ido para siempre alguien a quien quería mucho y duele.

Adios, Scully… te querremos siempre.

mjo

lunes, 15 de junio de 2009

LUNES, 15-06-09 (El día después)

Es difícil resumir en poco espacio el fin de semana tan intenso que he pasado, así que ya podeis prepararos para el rollo que se os viene encima! En realidad han sido tres días enteros de motos y sol abrasador que me han dejando con muy buen sabor de boca y deseando más, mucho más! Hace mucho tiempo que no salía del Circuit con tantas buenas sensaciones… Valió la pena desde el principio hasta el final. Pero intentemos hacer las cosas bien y empecemos por el principio, sí?

El viernes amaneció un día radiante de sol. No se veía ni una sola nube en el cielo y en el Circuit hacían el pit walk, trasladado del jueves al viernes no sé bien por qué razón. A mí me fue de perlas, porque me había pedido el día libre en el trabajo para acabar de arreglar el piso para el fin de semana pero acabé haciendo lo justo y a las nueve y media, más o menos, estaba plantada en la puerta siete caminito del pit lane para ver a Nicky y Casey en vivo y en directo. Había previsto un homenaje a los que fueron campeones del Mundo de 2006 y 2007, con las placas que después deberán poner en l’Avinguda dels Campions. En el pit lane había quedado con Trix y Rafa que, como siempre, ha hecho unas fotos fantásticas de todo el acontecimiento. La verdad es que había mucha gente esperando que aparecieran los pilotos, justo debajo del podium (o debería decir altar de boda?) y para llegar hasta allí tuvimos que pasar por delante de todos los boxes, que estaban abiertos, las motos casi listas para exponerse y los mecánicos trabajando a todo piñón. Los últimos boxes, justo al lado de donde se iba a hacer el homenaje, eran los de Lorenzo y Rossi, por ese orden, y como siempre había tropecientas personas reunidas en la puerta esperando que salieran los pilotos, que se hacían de rogar. No me extraña; con el calor que hacía, la decisión de salir del motorhome fresquito era difícil, jejeje! La cuestión es que apenas habían salido Nicky, Casey y el resto del personal y empezaron los discursos de rigor… Rossi asomó la nariz en el box y se desató la locura. Las tropecientas personas gritando su nombre, peleando por llegar hasta él para que les firmara un autógrafo aunque fuera en la oreja (uy, oreja, no sé por qué lo asocio con Rossi…), el speaker intentando conseguir unas declaraciones… Vamos, que el resultado fue que a los pobres que estaban recibiendo el homenaje de su afición (y éramos más de uno y de dos!) apenas se les oía aunque hablaran a través del micro. Yo creo que se dieron prisa en despachar el tema, descubrieron las placas, se hicieron las fotos que tocaban y hala, al motorhome!!! Entre medias, tanto Nicky como Casey tuvieron tiempo de sonreír con cara de circunstancias y echar alguna que otra mirada envenenada al “compañero” que les estaba robando todo el protagonismo de un momento que, les guste o no a algunos, era única y exclusivamente suyo. Juzgar el comportamiento de Rossi lo dejo para cada uno, yo tengo la sensación de que lo hizo con mala leche porque sigue siendo el rey de la batalla psicológica. Salir a atender a los suyos, cosa que me parece perfecta y que no siempre hace, no dependía de un cuarto de hora antes o después. Muy a mi pesar (y sabiendo lo que ciertas personas me van a decir, jajajaja) Lorenzo se esperó a que todo acabara y se ganó un punto. No, no lo quiero más que el viernes!!!! Simplemente, me cae un poquito menos mal… Trix y Rafa se fueron para el pis box después de que acabara el homenaje y yo me pegué un paseíto por el pit lane a ver quién había por ahí. Ví a Nico Terol y a “mi” Pol, pero fue imposible acercarse a ninguno de los dos. Luego me fui a pasear un rato por la zona de tiendas y acabé comprando un colgante de la línea de Nicky de Rochet, el que ya quise comprarme el año pasado. Luego, con los bolsillos vacíos, me fui a mi grada tranquilamente a disfrutar de los primeros libres de 125 y MotoGP. Qué bien suenan los motores de esas motos, cómo los había echado de menos!!!!

El sábado hacía mucho más sol y el calor apretó todavía más, aunque parezca imposible. Antes de las diez ya estábamos sentadas en nuestra supergrada desde la que se veía casi la mitad del circuito, bien embadurnadas de crema protectora. Llegamos justo a tiempo de ver los libres de MotoGP, donde Nicky hizo buen papel, y después los de 250 cc. En el “intermedio” entre FP y QP, llamé a Dani-AMV a ver si podíamos escaparnos un ratillo al pisbox y me llamó enseguida para decirme que tenía pases y nos esperaba. Dios, fue como salir del infierno y entrar directamente al paraíso!!!!! Era una “Suite Gold”, y no es broma, que estaba justo en la grada principal de meta, frente a los boxes. Aire acondicionado, bebidas, picoteo… vamos, un glamourrrrr... Al principio era un poco intimidante; una va a las carreras pues a eso, a ver carreras; tejanos tirados, camisetas de tirantes (por aquello de achicharrarse la mayor parte posible de piel), chanclas de playa y la gorra de tu corredor en la cabeza. Y allí dentro la gente era de un fashion que tiraba de espaldas: mucha marca en letras grandes, enormes; tacones, maquillaje, joyerío, un poco de silicona por aquí y por allí, muchas “eses” arrastradas… Menos mal que allí estaba Jesús (ex Taulé) con su niño y un amigo, y nos quedamos con ellos en el mejor rincón de la sala. Desde allí vimos las QP de 125 (Pol hizo segundo!!!) y MotoGP (muy reñida hasta el final, con Nicky que quedó 13) y nos volvimos al infierno exterior, alargando tanto como pudimos el salir de la sombra. Acabamos totalmente destrozadas viendo la QP de 250, con Barberá y Bautista a la cabeza, y regresamos a casa arrastrando los pies. Cómo se puede una cansar tanto de estar sentada!!!! Ay, los años que pesan… jejeje!!!! Cuando llegamos a casa nos tiramos en plancha en la cama y nos dormimos como si fuera no hubiera como un millón de motos y gente loca por hacer ruido. Claro que si el jaleo de la fiesta del viernes no nos molestó… El sábado por la noche también hubo jarana, por supuesto, pero yo creo que ya lo tenemos más que superado: al final seremos capaz de dormir en mitad de la carretera, con las motos haciendo caballitos a nuestro alrededor!!!!

Y el domingo nos pusimos en marcha tempranito. Sobre las 9’30 estábamos ya sentadas y preparadas para la acción. Repetimos el ritual: crema por un tubo, agüita congelada, chirifús con agua fresquita para echarse por encima, gorra y paciencia contenida. A la hora justa, los niños de 125 salieron disparados. Desde nuestro sitio, casi al final de la recta de meta, es impresionante verles llegar a toda velocidad y frenar en masa. Pol se puso primero aunque le duró poco la alegría, porque Iannone, Simón y Gadea se pusieron a dar la “lata” enseguida. Sin embargo, Pol apretó los dientes y se mantuvo en el grupo de cabeza hasta que su moto dijo “hasta aquí llegamos!” y le dejó tirado… Se me puso la piel de gallina al verle en mitad de la gravilla, inclinado sobre la moto, triste y enfadado. No se merece la mala suerte que está teniendo este año, tiene talento para estar en lo más alto en todas las carreras!!!! Esta racha asquerosa acabará, seguro, y el día que Pol gane su primera carrera, yo seré una de las personas más felices del mundo: sus padres y Aleix, primero, pero justo después, yo! Después de su retirada, Simón y Iannone fueron jugando a ver quién ganaba y en la entrada a meta de la última vuelta, cuando quedaba todavía otro giro por dar a la pista, Simón destapó el bote de las esencias y la lió bien liada. No sé sabe qué vió o que imaginó, lo cierto es que llegó con ventaja a la línea de meta y… se puso a celebrar una victoria que no había conseguido porque todavía le quedaba otra vuelta por dar! Los mecánicos, en el muro, se desgañitaban indicando un enorme “L1” que había en su pizarra, el tío levantando los brazos muerto de la alegría, Iannone que le pasa partiéndose de risa (pero fijo!) dentro del casco, y los demás igual, el público entre el pasmo y el ataque de risa y Aspar al borde del colapso nervioso. Hacía tanto que no veía una metedura de pata de este calibre!!!! Simón se rehizo del fallo y consiguió entrar casi tercero… Al final, la foto finish (o cuál sea el sistema que utilizan ahora) determinó que el tercer puesto era para Gadea, con el consiguiente cabreo de Julito que se largó de allí con cara de pocos amigos y diciendo que iba a presentar reclamación a Dirección de Carrera porque no sé dónde había visto el cartel equivocado. A estas horas del lunes, creo que no ha habido ninguna reclamación… si acaso al cole donde estudió: contar para adelante lo domina, el tema de contar hacia atrás es lo que tiene un poco descuidado, jejeje! Acabó ganando Iannonne, con Nico segundo y Gadea tercero. Simón fue cuarto (y se pone líder con 1’5 puntos de ventaja sobre Bradley, que no tuvo el día, pobre cigarrilla!) y un genial Marc Marquez quinto. Este niño está creciendo carrera a carrera, qué bien verle ahí delante tocando las narices a los “veteranos”!

En 250 el ambiente estaba calentito y no sólo por el calor que hacía. Después del “incidente” de Mugello entre Simoncelli y Alvaro, más de uno esperaba que llegara la carrera para hacerle saber al italiano lo que se le aprecia por estos lares. Los pitos empezaron en la presentación de la parrilla. Cuando los semáforos se apagaron y Alvaro se puso primero, el circuito entero era un grito de ánimo para que demostrara quién era el bueno en esta película. Y cuando Marco se fue al suelo… bueno, no hace falta que diga el escándalo que se formó! Pitos, aplausos, pataleos en las gradas, algún que otro gesto obsceno… Simoncelli volvió a pista pero acabó abandonando dos o tres vueltas más tarde. Supongo que la moto no acababa de ir bien, pero yo creo que pesó más la presión del público que la mecánica. No debe ser cómodo rodar con todo un circuito, más de 88000 personas, en contra tuyo. A partir de ese momento, Alvaro rodó como sabe hacerlo, casi clavando tiempo en cada giro y sacando ventaja curva a curva. Por detrás, Aoyama debió de recibir un pack de energía (como las de Mafia Wars!) porque de repente se puso a tirar, a tirar, a tirar hasta comerse a Debón, Passini y a Héctor, que había rodado segundo casi desde el principio de la carrera y que se tuvo que conformar con el tercer puesto. Alvaro sale de Montmeló más líder que cuando llegó y eso es bueno, muy bueno!

La pausa más larga entre carreras siempre se aprovecha para comer, refrescarse y estirar las piernas. Atendiendo a la teoría, MotoGP es el plato fuerte del menú y hay que reponer fuerzas! Así que con el estómago más o menos lleno, la capa de crema bronceadora renovada (es inútil, a esas alturas ya estaba más que churrascada!) y los nervios a flor de piel, los “mayores” fueron saliendo hasta colocarse en su sitio en la parrilla de salida. La pole fue para Lorenzo, con su Yamaha decorada con el escudo del Barça (al menos el colín) igual que el casco; segundo Rossi que estaba deseando hacerle morder el polvo; tercero un Stoner que no estuvo fino en ningún momento del fin de semana. El trío de la discordia! Se apagaron los semáforos y llegaron a la primera curva con el cuchillo entre los dientes. Rossi y Lorenzo empezaron a pelearse desde el primer momento, con Casey como testigo cercano en un principio pero que poco a poco fue quedándose retrasado y casi casi pierde el pódium. Luego nos enteramos que casi no había dormido el sábado por la noche, por problemas estomacales, y que al final de la carrera hasta sufrió un desvanecimiento. Pobre Casey! Entre sus males y el calor, acabar ya fue toda una victoria. La carrera acabó siendo cuestión de dos: dos gallos del mismo gallinero, encima! La verdad es que fue memorable, de principio a fin. Ya no me acordaba de lo buenas que pueden llegar a ser, desde que hay el dichoso control de tracción… Pero el domingo volvió el espectáculo y del bueno, del mejor! Creo que las últimas tres vueltas hubo muchas taquicardias, muchos gritos de admiración y manos en la cabeza a porrillo. Las dos últimas vueltas no creo que se sentará nadie en el Circuit, cualquier cosa era posible y lo imposible pasó: en la última curva antes de entrada a meta, Lorenzo se confió un poco más de la cuenta y Rossi se metió por donde nadie le esperaba. Con su experiencia de perro viejo, abrió gas y cruzó la línea de meta en primer lugar, provocando que la mitad del público gritara de alegría y la otra mitad, entre la que me incluyo (sí, Trix, en serio!!!), de pura rabia. Después de lo del viernes, prefería que ganara cualquier otro que no fuera Rossi, incluso Lorenzo! Detrás entró Casey que sudó para que no lo pasara Dovi (otra carrera rozando el pódium), Loris que parece que ha vuelto a la juventud y un Pedrosa hecho cisco porque a la lesión que arrastraba sumó el guantazo que se pegó el sábado. Nicky hizo décimo después de hacer unas muy buenas últimas vueltas y quedando muy cerquita de Kallio. Poco a poco va dando pasitos en la dirección correcta y yo creo que no tardará en demostrar a todo el mundo lo bueno que es. No sé si, dejando a un lado a Rafa y Trix, mi hermana y yo, habría alguien más en el circuito que le animara pero ya os digo que nuestros gritos se oían… a juzgar por los caretos de la gente que había alrededor, jejeje! Ahora la clasificación queda con un triple empate a 106 puntos entre Rossi, Lorenzo y Casey. Vamos, más emoción imposible!

Y con eso y un bizcocho… Emprendimos la peregrinación de vuelta a casa, contentas por haber visto un buenísimo espectáculo pero tristes porque se había acabado. Ahora hay que volver a esperar otro larguísimo año a que lleguen las carreras de casa, las mías de verdad. Qué pronto se acaba todo cuando lo estás pasando bien, verdad? Empezaré a contar los días que faltan para el GP de Donington y cuando ese también se haya pasado, pues a ver cuánto queda para Cheste. No quiero pensarlo! Me da pena pensar en el final de la temporada… deberían correr todo el año, jo!

Por cierto, conocí a Fernando y a su novia (lo siento, no consigo acordarme del nombreeeee!!!! Demasiado sol…), de facebook. Son dos personas encantadoras y me encantó verlos por aquí. Se pegaron el viaje desde Málaga hasta Barcelona, con la Ducati dándoles problemas mecánicos y aún así ¡aquí se plantaron! Fernando me dijo que les gustó mucho el circuito y Barcelona, y que habrá que organizar algo para vernos en Cheste otra vez. Y Manuel no puede quedarse en tierra entonces, que me ha pedido una crónica detallada y este rollo patatero es lo que ha salido. Espero que haya sido capaz de llegar al final, (olé si lo has conseguido, jajajaja!) porque cuando yo me lío… es que no tengo freno! Ahora voy a sacar las fotos que hice, desde el móvil. No sé cómo se verán, espero que medianamente bien, y luego a dormir. Que son las tantas, porras!!!!

Mjo

jueves, 28 de mayo de 2009

JUEVES, 28-05-09 (Pide un deseo)


No recuerdo qué es lo que más deseaba cuando era pequeña... o al menos no lo recuerdo claramente. Creo que quería ser un niño porque así podría jugar a fútbol como mi padre; mis primos siempre me dejaban a un lado por llevar faldas, aunque llevara las rodillas llenas de costras, corriera rápido y pateara el balón con la misma fuerza que cualquiera de ellos. Si me ponía muy muy pero que muy pesada, me dejaban pegar cuatro carreras con ellos casi al final de sus importantísimos partidos. Supongo que acababa acalorada, dolorida, sudada, harta de los niños y sus patadas e inmensamente feliz porque me había salido con la mía... al menos parcialmente. No remataba de cabeza porque la única vez que se me ocurrió hacerlo fue como si me golpeara contra un muro de roca tipo la montaña de Montserrat y prometí no volver a hacerlo. Estoy convencida que mis ataques de migraña son producto de aquel momento!

Anoche, viendo la final de la Champions, volví a sentir aquella envidia maldita que me invadía cuando me quedaba sentada al margen del campo cuando tenía ocho o nueve años. Yo daría cualquier cosa por haber sido uno de los jugadores que levantaron la Copa, al menos durante diez segundos... No lloré pero grité como una loca, los nervios no me dejaban parar y empecé el partido sentada en el sofá pero lo acabé en el suelo con los dedos cruzados, al borde del infarto, para levantarme de un salto con los brazos en alto al silbar el árbitro el final del partido que me pareció el partido más largo del mundo.

No voy a explicar, o mejor dicho: no me voy a extender babeando sobre la maravilla de juego que han desplegado durante toda la temporada, ni a nombrar todos los jugadores contando sus virtudes sobre el terreno de juego; no voy a recordar marcadores abultados ni goles fantásticos... pero sí voy a hablar de los sueños de tanta gente que anoche se hicieron realidad. En mitad de tantos problemas, de la dichosa crisis, el paro, la amenaza del terrorismo (islámico o de aquí, pero que mata y hiere por igual), el hambre, el cambio climático... En mitad de tantos desastres, van once tíos en calzones cortos, se lían a pegarle patadas a un balón y provocan un extasis comunitario capaz de iluminar una ciudad durante horas! Si no lo veo...

Sea como sea, hay que agradecerles que anoche nos llevaran a las estrellas y que el vuelo sin motor ya dure más de 24 horas... Durante este rato, casi somos capaces de creer que la crisis pasará, que el paro empezará a descender, que el terrorismo se puede vencer, el hambre se puede solucionar, el planeta sanará... o no. El mundo seguirá girando, gane quien gane el próximo partido, pero ya nadie nos podrá quitar de encima los momentos que hemos vivido. Como dicen por ahí, que nos quiten lo bailao!!!!!!

Pide un deseo, nunca sabes cuándo puede hacerse realidad...

mjo

miércoles, 6 de mayo de 2009

MIERCOLES, 06-05-09 (Todos los caminos llevan a Roma!!!)


Y algunos son más difíciles que otros. Si no, que se lo pregunten a este Barça que puede hacer historia. El sábado hicieron un partido impresionante, mucho más que el resultado final (2-6, cómo olvidarlo!) contra el eterno rival y en su propio territorio. El fútbol que jugaron fue una demostración soberbia de lo que un grupo de hombres, que confían en sus capacidades y transmiten ilusión a los aficionados, puede hacer con un balón en los pies. Dejando a un lado que sea el Barça de mis amores, cuando te encuentras con un equipo que juega así, ya puedes rezar para no llevarte un saco. El sábado nos hicieron sufrir hasta que empataron, a partir de ese momento poca cosa tuvo el Madrid que decir y sí mucho que lamentar. Desaparecieron del campo y la imagen de Sergio Ramos superado por un Henry que parece que ha bebido de una fuente de energía mística, Robben desesperado con Piqué y Gago pensando por dónde se ha ido Xavi con el balón se quedará para los restos. Babeo? Lo siento, no lo puedo evitar! Yo, al igual que muchísima gente, esperaba ganar el partido pero ni de lejos como se hizo: a lo grande! Si hay que dar un puñetazo en la mesa, se da y punto. Y si en vez de uno pueden darse seis... pues ahí quedan! La Liga a punto de caramelo y a pensar en el Chelsea, que era el siguiente escollo.

El partido de esta noche me daba miedo, mucho miedo! El Chelsea, en el Camp Nou, jugó a la defensiva y consiguió irse de vuelta a Londres con un empate a cero que no era malo pero de ninguna manera bueno. En su campo no podían jugar de la misma manera, se supone que saldrían a comerse a los blaugranas de un bocao y... pues eso, que daban miedo. Y yo voy y me dejo el mp3 en casa para no poder escuchar el partido desde el primer momento! Genio y figura... Para cuando he llegado a Montmeló y he puesto la radio (lo daban sólo por Canal+), ya nos habían clavado un gol y el Barça, siempre según los locutores, ni tiraban a puerta ni parecían acercarse a hacerlo. Un empate nos daba billete a la final, ese 1-0 nos quitaba la primera de las tres ilusiones que se juegan en apenas quince días: la tercera Champions! Y justo cuando ya estaba empezando a pensar qué frase poner en facebook para lamentarme... aparece un tal Andrés Iniesta, DON ANDRES INIESTA, y de un castañazo nos pone en las estrellas y caminito de Roma!!!! He tardado un segundo en reaccionar, el jaleo en la radio casi impedía escuchar lo que decían, pero los gritos de alegría de mis vecinos (que son culés, madre mía!!!!) me ha hecho reaccionar y creermelo: a dos minutos y medio del final del tiempo añadido, golet i cap a la final!!!! No sé si han jugado mejor, peor o medianamente; no sé qué jugador ha llevado más peligro ni cual de ellos ha estado desparecido; me importa un pimiento que haya quien mañana diga que ha sido de chiripa y que estamos ahí sin merecerlo... Este gol que sabe a gloria cierra todas las bocas. A Roma, pequeño, a Roma!!! El 27 de mayo nos jugamos otra Champions. Nos la jugamos contra el ManU (maldito Cristiano Ronaldo, qué pesao!!!) y es posible que perdamos pero... para perder una final hay que jugarla y eso ya no nos lo quita ni Dios.

Y hasta que llegue ese día, puede ser que ya tengamos la Liga en el bolsillo (que podríamos ganar matemáticamente si ganamos en Villarreal y el Madrid pierde contra el Valencia) y la Copa del Rey que se juega el miércoles que viene contra el Athletic de Bilbao en Valencia. Pueden ser tres títulos, dos o sólo uno pero la temporada que hemos pasado... eso tampoco nos lo quita ni Dios!!!!

El culé es sufridor por naturaleza; hablamos con la boca pequeña y en susurros para no estropearlo cuando las cosas nos van bien; a veces salvamos toda una temporada si ganamos al Madrid los dos partidos de Liga o si quedamos por encima suyo al final de todos los partidos; necesitamos verlo muy claro para sacar pecho; si el Gamper va bien, sonreímos a medias y decimos aquello de "Aquest any, si!"; nos cuesta calentar la garganta para animar al equipo pero coreamos los nombres de los jugadores hasta quedar roncos; nadie hace mosaicos como los nuestros; nos hundimos en la miseria cuando el equipo pierde y eso de "Burruuuuu!!!" nos sale con una facilidad pasmosa! Pero nadie, absolutamente nadie podrá negarnos que llevamos los colores con orgullo, que som més que un club le pese a quien le pese, que el sábado goleamos, que hoy hemos ganado un pase a la final y que el miércoles que viene quizás coloquemos la primera copa de la era Guardiola en la vitrina del Museu. Y es que ya lo canta la grada: SER DEL BARÇA ES EL MILLOR QUE HI HA!!!!

Gracias, Pep; gracias, Don Andrés; gracias Samu; gracias, Víctor; gracias, Messi; gracias, Pique; gracias, Xavi; gracias, Dani; gracias, Touré; gracias, Abidal; gracias, Busquets jr; gracias, Bojan; gracias, Keita; gracias, Gudi; gracias, Silvinho; y gracias a los que no han podido jugar pero que han hecho que este equipo llegue a donde ha llegado partido a partido.

Qué bien voy a dormir esta noche, porras!!!!

mjo

martes, 5 de mayo de 2009

MARTES, 05-05-09 (Soy palabra)


EL ARTE Y EL OFICIO
(Por Alfonso Fernández Burgos)

"Quedar convertido en instrumento, en oficio, en tarea." Francisco Umbral

El escritor se mira al espejo y piensa que es tinta. Solo así hay salvación: cuando uno es lo que respira, cuando uno es aire y bronquio; garganta y ahogo. Solo así hay vida luminosa. Es necesario convertirse en el esperma y en la piel herida. También en el temblor. Y en el ay desgarrado de los orgasmos. Solo así —siendo el oficio, la tarea— se puede estar presente, salpicar las paredes de hiedra o mancillar la memoria de los nuestros.

El papel, la tinta, los minutos. Dejarse de pamplinas, dejarse del que escucha al otro lado con sus ojos, dejarse de la sonrisa y del aplauso. Quedar convertido en puntos suspensivos para seguir mañana, y el año que viene, y después de muerto. Proclamo a un tiempo la voluntad de ser errata y recompensa. De esta manera ya puedo enunciar que soy a la vez el que escribe y lo escrito. La Bovary c’est moi, mi caudillaje y mi obediencia. Soy el soporte que contiene la voz y la ilusión forjada a la sombra del delirio y de los vinos. Y soy, tal vez, solo esa palabra que llena los pulmones y el orgullo: escritor.


Pero ahora estoy aquí sin otro remedio que confundirme con el oficio y la herramienta. Soy lo hacendoso y la pereza que cruza cada línea escrita, y el texto que duerme en la desidia. Porque yo soy de la misma piel y de la misma uña que el Cantar de los Cantares y del mineral oscuro que acumulan mis entrañas. Carbón y poesía habitan en mí no como espuma, sino como oficio, como horario, como tranco imprescindible en el camino.

Porque en el paso soy el talón y el suelo que lo impulsa. No soy otra cosa que tinta que se vierte, no soy más que este oficio antiguo y solitario. Soy deseo, pero deseo de ser la pluma, y su herida. Porque cuando soy todo eso (el margen, la tinta, la cuartilla, el número que marca el orden de los tiempos y la goma que borra), cuando no hay distancia entre la raíz de mis muelas y lo escrito, siento que merece la pena quedarse aquí, sin prisas, hasta que venga la muerte si se atreve.

De nada sirve la almoneda de palabras, la imposición mercantil de los criterios. Yo soy una tinta que se encoge y expande en un latido. Y aquí estoy para dar fe, con rigor de que solo me siento ser si escribo. Escribo y respiro. Me muevo y agonizo. Solo hay palabra: la palabra como trazo del retrato, el sueño como trazo del orgasmo y la muerte como trazo que da sentido a todos los trazos. Tarea, tarea; oficio, oficio.

Entonces la palabra es yo. Soy, ya lo dije, látigo y espalda, inquisición y herejía. Soy la voz que clama y el socorro. Soy yo, un escritor que grita o que silencia como los besos dulces. La máquina herramienta de mi túnel, de mi puente, y del asfalto pegajoso que hierve a mediodía.

Soy el instrumento, el oficio y la tarea. Lo demás no importa. A mí no me importa.

Eso es lo que soy, palabras. Palabras huecas, tristes, cargadas de risas, escondidas detrás del miedo, ahogadas, a gritos, calladas, falsas, rotundas, cobardes, estúpidas, entusiastas, atrevidas, calientes, amargas, ignoradas, frías, sinceras, inesperadas, pensadas una y otra vez. Una mancha de tinta en un papel, polvo de tiza en la pizarra, un teclado de ordenador... Me paso la vida pensando, hablando y escribiendo. A veces me pongo delante de un papel en blanco y las siento dentro de mí, peleando por salir, incapaz de encontrar orden o concierto. Tengo un torbellino de historias, miles de fantasías con nombres y apellidos, cuentos con destino y procedencia, poesías cortas. Siento un coro de voces que susurran a media voz, que piden ser contadas, que les de vida y muerte sin dolor. Me he despertado a media noche con un diálogo completo y he pensado que no valía levantarse para escribirlo, que ya me acordaré mañana... y cuando llega mañana, no recuerdo ni una sola letra. Y siempre pienso que era bueno, que tenía ritmo y sentido, que podía haber sido lo mejor que jamás escribí pero lo dejé escapar por no dejar enfriar las sábanas de mi cama. Tonta, tonta, tonta... Es como las oportunidades perdidas: están ahí sólo por un tiempo definido, tienen un aquí y ahora. Si no las aprovechas, se van y, generalmente, no vuelven. Las palabras son orgullosas: o las tomas o las dejas, no se quedan esperando a que las aceptes. Aparecen como un rayo fulminante y desaparecen antes de que te des cuenta. En mi mesita de noche hay una libreta y un bolígrafo, por si acaso sucede de nuevo... y en mi bolso, papeles y bolis, un notebook cargado de batería esperando que lo encienda en cualquier momento. Sólo necesito silencio en mi cabeza, alejarme de todo lo que me rodea para escuchar sus voces en el corazón. Quiero escribir una historia, quiero escribirte una historia y tocarte el corazón.


Mjo

miércoles, 15 de abril de 2009

MIERCOLES, 15-04-09 (Bendita obsesión… o un día en las carreras!


Tienes un hobby? Enhorabuena! Hay algo en tu vida que te llena, que te hace feliz sin que dañes a nadie? Felicidades! Pero ten cuidado porque alguien puede pensar que te estás obsesionando y que eso no puede ser bueno, que deberías tener otros intereses (que los tienes aunque no sean tan importantes) y, con el pretexto de que te lo dice por tu bien, hacer que te plantees todo lo que haces o dices sobre un tema en concreto. Un buen día lo comentas con otra persona y te dice justo lo contrario, que bien por ti por tener algo que te satisface tanto. Si esa persona encima es tu madre, que por contrato está obligada a querer lo mejor para ti… Entonces vuelves a pensar en todo el tema y acabas por hacer tuya la frase del poeta: “ande yo caliente… ríase la gente!”

Sé que últimamente hablo mucho de motos, de carreras y de pilotos (o de algunos pilotos al menos), pero es un tema que siempre me ha apasionado. Las pretemporadas siempre se me hacen eternas y sólo necesito que haya una imagen de competición por la tele para que se me dispare la adrenalina. Así que la cercanía del principio de todos los Campeonatos (Velocidad, SBK, F1, Motocross, Enduro y demás) me acelera; no lo puedo evitar! Si encima tienes un “niño mimado” en cada categoría (Nicky, Pol, Alvaro, Ben, Kimi, Marc Coma, Oriol Mena, Iván Cervantes…) cada fin de semana es una fiesta! Si la gente que tengo alrededor, trabajo incluido, sienten cosas parecidas a lo que yo siento, la fiesta se transforma en una rave que dura días enteros. Puedo entender que haya gente que no aguante el ritmo y que se canse; si es así, que me digan que pare un rato de bailar y yo me paro, de verdad que lo hago. Pero si nadie abre la boca, si me siguen el rollo de alguna manera, a mí me dan las diez de la mañana del día siguiente con el mismo disco. Eso no significa que sea lo único que me interesa.

En mi vida hay muchas cosas que me llenan, y mi familia y mis amigos son lo más importante. Sin ellos, no tendría sentido nada de lo que hago, pienso, digo o siento. Me ayudan a tener la cabeza en las nubes y los pies en el suelo, me ayudan a verme de otra manera. Ellos son mi pasado, mi presente y mi futuro, no puedo imaginarme despertar una mañana y que no estén ahí. No quiero ni imaginarlo! El resto son complementos para hacer mi propio mundo más interesante. Las motos me dan emoción y ni siquiera necesito ir subida en una: verlas por la tele o en directo, en un circuito, es como un disparo de energía directo a mi corazón y mi cerebro. Pero cuando las carreras se acaban, tengo libros y música y escribir y navegar por internet o ver pelis en DVD, ir al teatro, dormir, hablar con mi gente y disfrutar del silencio de mi casa cuando siento que el ruido exterior es demasiado fuerte para mí... Si me quitaran una de estas cosas, cualquiera, por pequeña e insignificante que pueda parecer, mi mundo perdería color e intensidad. Lo necesito todo y lo tengo todo, cada cosa a su tiempo y en su lugar. No hago daño a nadie, no obligo a nadie a seguirme… pero si alguien quiere venir conmigo, estaré encantada! Las diversiones son mejores cuando se comparten, igual que los recuerdos. Y yo tengo miles de ellos, me han hecho lo que soy, para bien o para mal.

Y sí, el último, el que he puesto en la estantería de honor (estantería que amplío con muchísima frecuencia!) es para el domingo 5 de abril, en Cheste. Carrera del Mundial de SBK, nuestra única oportunidad de ver a Ben en vivo. Cierto es que el día empezó fatal; después de hacer muchos planes Trix cogió una infección que la tenía hecha polvo y casi pensamos que sería imposible ir pero… de tripas corazón y allá que nos fuimos. Luego nos dijeron que no habría pases de paddoc k y a pesar de todo, nos plantamos en el circuito. Allí sí que pudimos comprar las entradas con acceso a paddock y nos fuimos hasta la grada para disfrutar de las carreras, la primera de la temporada que íbamos a vivir en directo. Ben salía desde la pole pero se cayó en la décima vuelta de la primera carrera y pensamos que todo estaba saliendo mal. Después nos llovió, con fuerza, mientras esperábamos en la puerta de su box. Ni apareció, es que ni asomó la naricilla por ahí. Eso sí, vimos a su madre llevarle la comida, recoger el plato vacío, sacar su ropa del camión… Vimos a los mecánicos (House entre ellos) como mil veces, el carenado de la moto hecho trizas y los dos kilos de piedrecitas que sacaron de la quilla . Cuando nos cansamos de estar allí y en vista de que no iba a salir antes de la segunda carrera, nos fuimos a comer un bocata y a pasear por las tiendas. A esa hora ya había salido el solete y apretaba de lo lindo. No encontramos camisetas suyas pero, en compensación, compramos una enorme bandera americana para intentar que la firmara. Y volvimos a la grada con el tiempo justo de que salieran a parrilla. Y salieron...

No hizo una buena salida, parece que Cheste se le atragantó un poquillo, y después de unas vueltas (con adelantamientos un poco suicidas incluidos) se puso segundo. Haga estuvo superior, no hubo quien le tosiera ni de lejos. Por unos momentos parecía que iba a alcanzarle pero… En las zonas reviradas Ben se acercaba un poquillo pero en las rectas la Ducati era un auténtico cohete. Así que Haga primero, Ben segundo y Fabrizio tercero. No me importó, había acabado y subido al podium!!! Nos bajamos al paddock casi enseguida para intentar verle. Se suponía que, sin la presión de tener que correr en un par de horas, sería más fácil. Nos fuimos a la puerta del box, “conocimos” a la Elvia del equipo que, en este caso, es italiana y se llama Chiara, y nos dijo que estaba en una reunión. Ah, antes de eso estuvimos en la rueda de prensa pública que hicieron y… no, en realidad no me avergüenza!!! Nos vió, nos oyó y hasta sonrió un poquillo cuando se dio cuenta de que estábamos allí por él. Qué más da!!! Ya que habíamos hecho tantos kilometros, que lo sepa ¿no? Rafa hizo unas dos mil fotos increíbles, como siempre. Luego montamos guardia en la puerta del box hasta que lo vimos aparecer.

Siempre me parece un poco irreal ver a los pilotos que me gustan, como cuando Nicky me dejó literalmente sin palabras en Cheste hace casi dos años. Es como “Eh, tú no estabas en mis posters? Quién te ha dejado salir?” pero esta vez conseguí no perder el habla ni mirar a otro lado como muerta de vergüenza. Le miré, le miré mucho jejeje. Al fin y al cabo, ya no habrá más oportunidades de verle por aquí, había que aprovechar la ocasión. Conseguimos que firmara la bandera y hacernos fotos con su casco, a costa del susto de muerte que le debidos dar al pobre japonés que nos lo enseñó (y que debió de irse a su casa pensando que las españolas estamos todas como cabras!) y, después de esperar mucho rato a que saliera del camión… Pudimos hacernos la foto con Ben!!!! Y, lamento decirlo porque es patético, no sólo fui capaz de acercarme y decirle “Thank you very much, Ben” con mi mejor inglés sino que a la tiparraca que se metió en medio y que casi me fastidia la foto le dije “Tranqui!” y me crucé en su camino para ponerme yo. Digamos que… marqué mi territorio, jejeje! Es una tontada pero es que siempre me quedó como paralizada y que fuera capaz de reaccionar ya es una pequeña victoria para mí.

Al final del día, después de muchas horas de coche arriba y abajo, la lluvia, el sol (ya tengo mi primera marca de manga corta en los brazos), la espera en la puerta del box, el sueño, la decepción de la caída, el flemón de Trix, el dolor de rodilla de Rafa, mi dolor de cabeza incipiente… Nos metimos en el coche contentos porque las cosas habían ido bien, mejor de lo que yo particularmente me esperaba después de tener tantos problemas por medio. A veces, las cosas saben mejor justo porque superas muchos obstáculos y ese domingo es la prueba. De vuelta a casa, Rafa durmió en la parte de atrás (se lo había ganado, menudo reportaje le hizo a Ben!!!) y Trix y yo no paramos de hablar en todo el camino. Acabé acostándome a las tantas, porque después de llegar a Vilafranca tuve que coger el coche y marcharme a Montmeló. El lunes me dolía absolutamente todo pero se me pasaron los malestares en cuanto Trix me adelantó algunas fotos, las que pongo aquí para que veais lo bien que me sientan las SBK!

He llegado a la conclusión de que hay dos cosas, dos momentos, que hacen que se me dispare la adrenalina a lo bestia. Una de ellas es estar sentada en una sala de teatro, cuando la luz se apaga y la obra está a punto de empezar. La otra es cruzar la puerta de entrada de un circuito de motos. En ambas ocasiones estoy segura de que lo que va a pasar es único, irrepetible, casi mágico. Puede que me guste o no la obra que voy a ver, puede que mi piloto gane o que no acabe la carrera… pero sea cual sea el resultado, nunca volverá a repetirse. Y sólo por eso merece la pena. Para rutinas y tristezas, el trabajo y las noticias. Somos nosotros los que tenemos que poner sal y pimienta en nuestras vidas. O, en mi caso, un buen libreto con grandes actores, un motor con muchos caballos y tantos pilotos como sea posible.

CARPE DIEM!!!!

Mjo